Costa de Marfil logró una importante victoria ante Japón en un partido en el que fueron superiores tanto en juego como en ganas a los nipones. Vimos a una selección japonesa muy fría e incapaz de combatir contra los marfileños, mucho más fuertes físicamente y que ganaron mucho tras la entrada de una institución como es Drogba. No se transmitió tanto en el juego dicha incorporación, pero si en ta actitud de los jugadores, que lograron en sólo dos minutos remontar un partido que se les antojaba difícil.
Los africanos tras un inicio renqueante, consiguieron dominar el balón, aunque con falta de ideas al llegar al campo rival. Fueron de menos a más, haciendo ver su gran poderío físico, muy gracias a sus extremos muy verticales que monopolizaron las ocasiones marfileñas, ya que Bony estuvo muy apagado. Se sintió cómodo en la segunda mitad y supo anular a los jugadores creativos de Japón.
Japón estuvo bastante mal. Hasta el golazo de Honda, el mejor de los nipones, estuvieron por encima pero después se vieron doblegados por el empuje marfileño. La entrada de Endo por Hasebe fue contraproducente y abrió la vía para los ataques africanos. Realmente hay que tener más sangre si se quiere progresar en este mundial.
Costa de Marfil logró situarse en una muy buena situación para pasar a octavos, pero debe mantener la misma dinámica porque por fin han logrado estar encuadrados en un grupo asequible y hay que aprovecharlo.
Hombre de Partido: Serge Aurier (CMF). Puede ser una elección controvertida, pero fue uno de los pilares del suceso del equipo. Un puñal por la banda, de sus botas nacieron los dos goles marfileños.

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